Te me escapas,
huyes,
te escondes entre la maleza
que abruma el claro de Luna
cuyo haz tus ojos reflejan.
Y el Niágara del que estragan
los nubarrones pincelados
con azules fuego,
empequeñecen la razón
de los gestos grotescos
en la gruta que mis labios
describen,
en el rocoso páramo
que algunos llaman tu boca.
viernes, 4 de abril de 2014
jueves, 23 de enero de 2014
No verte
De no verte
en la oscuridad de mis
ojos,
sufro insomnio
en las madrugadas
de tus iris
de arena mojada de la
playa,
de la ciudad perdida de
los ecos de tu risa.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)